Cómo ayudar a alguien con depresión

ayudar a alguien con depresión

Si alguien cercano a ti tiene depresión, puede ser complicado y triste para él, pero también para ti. Por ello nos gustaría ayudarte a ayudarle con algunos consejos.

1. Entender qué es la depresión y conocer sus síntomas

Buscar información para conocer en qué consiste el trastorno (pinchando aquí), las diferencias entre tristeza y depresión (pinchando aquí), eliminar los mitos y las concepciones erróneas que tenemos de la depresión es un buen comienzo para ayudar a nuestro ser querido. Dado que la depresión tiene repercusiones tanto para el afectado como para sus familiares y amigos es recomendable conocer qué cambios en el comportamiento y en las relaciones con los demás se están produciendo.

2. Ayudar a tu ser querido a pedir ayuda y seguir el tratamiento

La depresión tiene tratamiento y no es suficiente sólo con la voluntad de cambiar y mejorar, es importante acudir a un profesional especializado para tratar los síntomas y prevenir consecuencias graves como el suicidio. Muchas veces la depresión hace que las personas no se den cuenta de lo que les pasa y de la necesidad de pedir ayuda, por ello tu ayuda puede ser fundamental, tanto para animarlo a pedir cita en un especialista como para acompañarlo en las primeras visitas y ayudarle a seguir el tratamiento de forma correcta.

Tu ayuda es importante para que la persona con depresión lleve un estilo de vida saludable: que se alimente bien, haga algún tipo de ejercicio de forma regular (por ejemplo pasear), evite las bebidas alcohólicas u otras sustancias, etc.

3. ¿Cómo actuar con tu allegado?

Para que el apoyo sea realmente eficaz debe hacerse manteniendo una cierta distancia, evitando agobiar a la persona, dándole afecto, comprensión y paciencia. Los consejos del tipo “si yo fuera tu…”, “yo haría…” no funcionan y tampoco las órdenes como “levántate de la cama…” Esto genera en él sentimientos de culpa e impotencia. Es más útil tranquilizar a nuestro ser querido diciéndole que comprendemos sus dificultades, que no está loco, que la depresión afecta a muchas personas y que con ayuda especializada puede mejorar.

Cuando ofrezcamos ayuda a la persona con depresión (hacer la compra, limpieza, etc.) no hay que ser demasiado maternales o invasores ya que podría reforzar su sentimiento de “no sirvo para nada”.

Puedes motivarlo a hacer alguna actividad que antes le resultaba agradable, pero sin forzarlo ya que puede ser contraproducente.

Mantener una actitud abierta, de escucha y con paciencia es importante, al igual que no desacreditar los sentimientos de su ser querido. Del mismo modo hemos de mostrarnos sensibles a los esfuerzos que hace para mejorar y reforzarle con una palabra o una sonrisa.

Si hay niños o adolescentes que viven con la persona con depresión es mejor explicarles lo que está sucediendo para que no saquen conclusiones incorrectas sobre lo que es la depresión y qué va a pasar.

Cuando vaya mejorando y se encuentre mejor, hay que ir dejando que retome el hilo de su vida poco a poco.

4. Ayúdale a expresar las ideas de suicidio

Los pensamientos suicidas son frecuentes en la depresión y el riesgo de suicidio se estima en un 7%. Aunque la gran mayoría de personas no lo lleva a cabo, es importante estar alerta a que nuestro familiar se desprenda de objetos con valor emocional, expresiones de reunirse con sus seres queridos, arregle asuntos personales, decisiones de testamentos, etc. No tengas miedo de preguntarle si ha pensado suicidarse y cómo, cuando las preguntas se plantean con cariño y respeto la persona se siente aliviada al saber que alguien le entiende y se da cuenta de lo que sufre. Es importante que si detectas ideas de suicidio te pongas en contacto con un profesional.

5. Autocuidado

A lo largo del proceso se comparte el sufrimiento de la persona afectada y encontrar fuerza para apoyarle y darle cariño a veces resulta complicado, por ello es muy importante el autocuidado para evitar el desgaste emocional y el desaliento. Algunos consejos para estar en condiciones de ayudar son:

No sentirnos culpables de la depresión de nuestro ser querido, la causa puede ser una mezcla de diferentes factores, tú no eres la causa de su depresión.

Evita aislarte únicamente con la persona deprimida, esto no es una solución ni para ella ni para ti. Dedícale tiempo a tus actividades favoritas y a ti mismo.

Recuerda que no estás solo, los profesionales y las asociaciones estamos aquí para ayudarte. Habla sobre tu propio sufrimiento y pide ayuda.

Puedes ampliar toda esta información consultando la guía de autoayuda que se muestra en este enlace: http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/library/plantillas/externa.asp?pag=/contenidos/servicios/../publicaciones/Datos/567/pdf/05_guia_ayudar_amigo_depresion.pdf

Si quieres más información sobre cómo ayudar a tu familiar o ser querido ponte en contacto con nosotros y trataremos de resolver tus dudas.

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